9:25 de la mañana, últimos minutos de la clase de química, se reparten los exámenes "decisivos" para la primera evaluación y acto seguido escucho detrás mía un golpe contra la pared junto con un "¡joder!" lleno de rabia, "es él" pienso y en efecto.
No puedo evitarlo y miro y veo que ha tirado el examen al suelo, se me acelera el corazón: principio de taquicardia... (¡PREMIO! -.-)
Suena ese sonido infernal pero que en este caso sabe a gloria, recojo mis cosas, me levanto y le veo que discute con la profesora diciéndole que reflexione sobre su manera de dar las clases, en cierto modo tiene razón pero se ha pasado...
Pasa por mi lado y sale de la clase, me preocupa, siguen aumentando mis pulsaciones y aun así no puedo evitar actuar por impulsos; va al baño y voy detrás, me quedo en la puerta pero no puedo evitarlo, tengo que saber como está... y entro.
Cuando entro se "sorprende" de verme allí, nunca, ni cuando tuvimos nuestros encuentros en ese hueco se me habría pasado por la cabeza entrar pero estaba preocupada y ahora sí, taquicardia, quizás la peor en mucho tiempo pero no me importa, no le presto atención, él no se ha dado cuenta.
Intento hablar con él, le veo algo alterado pero un poco menos que antes y le digo que si aceptaría un abrazo, lo acepta... No sé por qué lo acepta pero lo hace y le veo sonreír, sonríe y me tranquiliza un poco. Intento animarle, sé que al final lo sacará, siempre lo ha hecho, siempre ha conseguido lo que quería pero aun así no puedo evitar el sentimiento "fraternal" que llevo por dentro, para mi sigue siendo mi hermanito y no puedo evitarlo.
Hablo con la profesora, hablo en general pero pienso en su caso y termino por ponerlo como ejemplo, se nota demasiado que venía a hablar de eso pero no puedo evitarlo... Hablo de él, le defiendo cuando y donde puedo y pienso en ese último abrazo, le echo de menos, lloro, no puedo más... exploto... pero ese abrazo, esa sonrisa y esas cuatro palabras cortan mi llanto, me consuela saber que no se ha ido nada más verme allí.
Sigo acelerada pero respiro, sigo teniéndole, como cada día, dos filas de mesas atrás y creo que está más tranquilo. Respiro, respira y volvemos a la rutina de siempre, siempre mudos entre los dos, esto sólo ha sido un paréntesis...
No hay comentarios:
Publicar un comentario