Los recuerdos del pasado con frecuencia nos asaltan en el presente y muchas veces no nos damos cuenta de lo poderosos que son pero, dependiendo del sentimiento que los inunde, pueden tener más poder que cualquier otra cosa en todo el mundo.
Puede ser un sentimiento fraternal que te hace pensar el lo pasado y pensar que no volverá a pasar, que esos tiempos haciendo bromas y jugando, con el tiempo se han convertido en temas serios de futuro y separación.
Puede ser un sentimiento de amistad, que por mucho tiempo que pase, esa persona se quedará marcada para siempre. Da igual si está cerca o en la otra punta del mundo, si vive o no, si hablais o estais cabreados, todo se queda en la memoria y se recuerda con el tiempo. Si antes se veían todos los días y ahora una vez al mes, siempre hay que buscar la parte positiva: algo es mejor que nada.
Puede ser un sentimiento de odio (no todo es bueno), y que por mucho daño que haga y lo intentes desechar de tu mente siempre quedará un resto. Lo importante en este caso es no hacerlo crecer.
O, podría ser cualquiera, pero del último del que escribiré es del amor. El amor es el sentimiento más poderoso de todos, por encima del odio y el rencor, el amor mueve montañas y océanos completos. Los recuerdos del amor son los más dulces y, a la vez, los más amargos. Tan pronto pueden sacarte una sonrisa como una lágrima y, tan pronto puedes querer salir y ver el Sol nacer como quedarte metido en la cama entre sábanas que cobijen tu soledad. El recuerdo de un corazón roto no es algo que se pueda curar. Un corazón roto, si se recompone, por sí solo o con ayuda de alguien, nunca volverá a estar completo, siempre faltará un pedacito indispensable que es el que hace volver recuerdos preciosos de un tiempo feliz pero dolorosos de no poder estar allí.
Esta enfermedad es como la de un paralítico que no podrá volver a andar nunca más o un ciego que no pueda recuperar la vista. Sigues viviendo, de eso no cabe duda, pero falta algo que duele no tener aunque puedas pasar sin ello.
Amar y ser amado es lo más hermoso que cualquier ser humano pueda vivir en la vida. Lo terrible es acordarte de ese amor cuando ya no existe. Se puede volver a encontrar pero, ¿será como el primero?
No hay comentarios:
Publicar un comentario